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Opinión

COLUMNA: Boric y la paridad

Publicado por Comunicaciones CM en Noticias , Noticias destacadas , Fecha 13 enero , 2022

Por Alejandra Sepúlveda, presidenta ejecutiva de ComunidadMujer

“Las cuotas de género son útiles, pero es clave avanzar hacia medidas que profundicen la representación sustantiva de las mujeres en cargos de elección popular, como la paridad”

Las mujeres fueron clave en el triunfo de Gabriel Boric y, recientemente, entre sus principales definiciones, el presidente electo prometió un gabinete paritario. Y no solo eso, dijo que su gobierno abrazará la perspectiva de género transversalmente en todo su accionar.

“Los derechos que han conquistado las mujeres mediante la movilización y organización, en particular el movimiento feminista, son irreductibles. Ante ellos ni un paso atrás; tenemos que seguir avanzando y eso nuestro gobierno lo tiene absolutamente claro”, afirmó en entrevista exclusiva a un medio regional.

COLUMNA: Pensiones que discriminan

Publicado por Daniela Sanchez M. en Mujer y trabajo , Noticias , Noticias destacadas , Fecha 31 diciembre , 2021

Por Alejandra Sepúlveda Peñaranda, presidenta ejecutiva de ComunidadMujer.

Si bien resulta evidente la relevancia de un pilar solidario robusto, no es menos importante que el sistema se haga cargo de las discriminaciones de género que imprime. El mandato del nuevo gobierno debe ser avanzar en la construcción de un sistema previsional con perspectiva de género, que erradique todo tipo de discriminación hacia las mujeres”.

Llevamos casi 15 años discutiendo una reforma de pensiones. Y cuando parecía que la Pensión Garantizada Universal (PGU) generaba consensos, nos enteramos de que no es claro su financiamiento. Si bien resulta evidente la relevancia de un pilar solidario robusto, no es menos importante que el sistema se haga cargo de las discriminaciones de género que imprime.

Y es que sistemas como el de capitalización individual de Chile, han introducido formas de discriminación directa e indirecta hacia las mujeres. Por un lado, a través del cálculo de pensiones sobre la base de tablas de mortalidad diferenciadas por sexo que consideran una esperanza de vida para los hombres y otra —mayor— para las mujeres. Por otro, a través de la exclusión de las trabajadoras dedicadas a las labores de cuidados no remuneradas que, por su naturaleza, no cotizan en el sistema previsional.

Hasta septiembre de 2021, el promedio de una pensión por vejez sin Aporte Previsional Solidario (APS) alcanzó apenas las 8,25 UF ($248 mil): 6,94 UF ($208 mil) para mujeres y 9,65 UF ($290 mil) para hombres. Estos valores representan un 62% y 86,2% respectivamente del salario mínimo vigente ($337.000).

El mandato del nuevo gobierno debe ser avanzar en la construcción de un sistema previsional con perspectiva de género, que erradique todo tipo de discriminación hacia las mujeres, a través de la modificación de normas explícitas y/o de la compensación de las desigualdades estructurales del mercado laboral que tienen su origen en una anacrónica división sexual del trabajo.

Si la próxima discusión parlamentaria sólo permite avanzar en modificaciones dentro del actual sistema, implementar un seguro de longevidad universal cobra relevancia, porque ellas son quienes asumen la mayor parte de los riesgos vinculados al mercado laboral y al hecho inherente de vivir más años. Este seguro debe contemplar la misma edad de tránsito a la “cuarta edad” para mujeres y hombres (85 años), un componente explícito de solidaridad intergeneracional y un financiamiento entre Estado, empleadores y trabajadores/as.

Por otra parte, ya sea en un escenario de continuidad o cambio, se deben reconocer cotizaciones previsionales por los períodos que se destinan al cuidado de niñas y niños o personas dependientes. Ello, a través del fortalecimiento del bono por hijo/a hasta, al menos, quintuplicar el aporte actual. También introduciendo créditos jubilatorios -muy utilizados en Europa -, que consisten en la imputación de una cotización por un salario equivalente, por el tiempo que corresponda a aquellos cuidadores/as informales de personas con dependencia severa que, por ello, no puedan tener un empleo remunerado o trabajan jornada parcial.

Simplemente una mejora sustantiva en pensiones no puede esperar, pero es claro que debe ser garantizada su sostenibilidad financiera. ¿Será posible que esta vez la esperada reforma no quede truncada por la imposibilidad de la clase política de llegar a acuerdos?

Columna publicada en La Tercera el viernes 31 de diciembre de 2021.

COLUMNA: La elección más importante de todas

Publicado por Comunicaciones CM en Noticias , Noticias destacadas , Fecha 17 diciembre , 2021

Por Alejandra Sepúlveda, presidenta ejecutiva ComunidadMujer

Faltan 48 horas para la elección presidencial. La incertidumbre está en el ambiente, no solo por los ajustados resultados de la primera vuelta. También por los estrechos márgenes en las encuestas que han podido conocerse.

En estas semanas vimos a los candidatos y sus equipos desplegarse por todo Chile, tratar de cubrir territorios donde el voto les fue desfavorable, atraer a figuras emblemáticas de distintos mundos y edades, buscando amplias mayorías. Y, como gran factor de esta elección, ambos incorporaron mujeres líderes, como Izkia Siches, jefa de campaña de Boric, y a Evelyn Matthei y Paula Daza, rostros de Kast.

COLUMNA: Un tema “emergente”. ¿En serio?

Publicado por Alejandra Sepúlveda en Liderazgo , Mujer y política , Noticias , Noticias destacadas , Fecha 19 noviembre , 2021

Por Alejandra Sepúlveda Peñaranda, presidenta ejecutiva de ComunidadMujer

Evidentemente aún queda camino por recorrer para una igualdad real y sustantiva. Por lo mismo, importa (y mucho) cómo vamos a sostener los avances alcanzados sin permitir retrocesos en institucionalidad, normas, derechos adquiridos y, al mismo tiempo, seguir empujando el cierre de brechas de género y cambios trascendentales para la vida de las mujeres. Este domingo nos corresponde ir a votar, ejerciendo nuestro poder ciudadano en una cita histórica, la más importante de las últimas décadas. Frente a todo lo que está en juego, no cabe abstenerse. ¡Todas y todos a las urnas!

“El feminismo existe desde el siglo XVIII, las leyes de aborto datan de la década del 70 y, según el debate de ANATEL, la igualdad de género es un tema emergente”, reaccionó en Twitter la académica y doctora en derecho Yanira Zúñiga, durante el último bloque de discusión entre la y los presidenciables el lunes pasado.

Fue un segmento que, entre los temas de igualdad de género y crisis climática, puso a prueba la convicción, credibilidad y claridad de quienes participaban, sin apropiarse de una causa que es colectiva, pero comprometiéndose con ella para impulsarla con voluntad política. Comentada fue la intervención de Marco Enríquez Ominami, autodenominándose autor del primer proyecto de ley de aborto en democracia, pero particularmente la performance de José Antonio Kast, quien tuvo la inadecuada salida de preguntar a la entrevistadora: “¿Usted es casada?”, para argumentar por qué las mujeres con dicho estado civil -y no las jefas de hogar- debían recibir más ayudas fiscales.

Es totalmente inapropiado calificar la lucha de siglos por el avance y reconocimiento de los derechos de las mujeres como un tema “emergente”. No sólo invisibiliza su historia, con logros y tragedias, sino también una profusa producción de conocimientos y movilización global.

Otra cosa es reconocer que, efectivamente, en los últimos años el feminismo pasó de ser una fuerza disruptiva a adquirir un protagonismo y poder social -hasta ahora- inédito, convirtiendo sus reivindicaciones en cuestiones clave para el avance hacia una sociedad más justa y sostenible. No se trata, pues, de problemas que recién “surgen” y a los que hay que atender entre un lote. Es fundamental entenderlos como un asunto transversal, a la base de la estructura del país que queremos construir. Por ello, señores/a candidatos/a, es ineludible que el próximo gobierno ponga esta agenda entre sus prioridades.

Sabemos, por las candidaturas, que temas como la instauración de un Sistema Nacional de Cuidado, la necesidad de una recuperación económica con perspectiva de género, avanzar en paridad en la toma de decisiones y en derechos sexuales y reproductivos, son parte de las propuestas de, al menos, tres presidenciables. Si se deja fuera el aborto, se llega a cuatro, de un total de siete candidatos.

Evidentemente aún queda camino por recorrer para una igualdad real y sustantiva. Por lo mismo, importa (y mucho) cómo vamos a sostener los avances alcanzados sin permitir retrocesos en institucionalidad, normas, derechos adquiridos y, al mismo tiempo, seguir empujando el cierre de brechas de género y cambios trascendentales para la vida de las mujeres, en tiempos en que se escribe una nueva Constitución por una convención paritaria y con elecciones generales para elegir nuevo Presidente/a, renovar la Cámara baja (155) y poco más de la mitad del Senado (27 de 50).

Este domingo nos corresponde ir a votar, ejerciendo nuestro poder ciudadano en una cita histórica, la más importante de las últimas décadas. Frente a todo lo que está en juego, no cabe abstenerse. ¡Todas y todos a las urnas!

Columna publicada en La Tercera, el 19 de noviembre de 2021.

COLUMNA: Consecuencias muy costosas

Publicado por Comunicaciones CM en Institucionales , Noticias , Noticias destacadas , Fecha 4 noviembre , 2021

Por Alejandra Sepúlveda, presidenta ejecutiva de ComunidadMujer

“Un modelo que sistemáticamente abusa de las mujeres no puede alcanzar un desarrollo sostenible. Los nuevos tiempos exigen un Sistema Nacional de Cuidados como cuarto pilar de protección social”

Estamos en un momento crucial, a 16 días de la elección presidencial más importante de las últimas décadas y en medio de la redacción de una nueva Constitución que, en tiempo acotado, debería dotarnos de un renovado marco común de convivencia democrática.

Hay muchos temas que cruzan este momento. Y, sin dudas, entre los más relevantes están los vinculados con la igualdad de género. En tal sentido, y frente a las brechas agudizadas en la pandemia, cabe preguntarse: ¿El Estado tiene que priorizar una agenda de cuidados?

Sabemos que el reconocimiento del trabajo doméstico y de cuidados no remunerados (TDCNR) es uno de los deberes del Estado que se quiere instalar en la nueva Constitución, así como la consagración del principio de corresponsabilidad parental y social, tal como hemos propuesto. Coincide, además, con que una de las maneras más comunes de reconocer estas labores es a través del sistema de pensiones, en álgido debate estos días.

Sin duda, el próximo gobierno tendrá que liderar una reforma previsional, con perspectiva de género, y hacerla sostenible. Es una prioridad para las personas que lleva más de 10 años en discusión sin llegar a puerto, con las serias consecuencias que vemos hoy.

La manera injusta en la que socialmente organizamos los cuidados, depositándolos casi exclusivamente en las mujeres, debe encontrar nuevas soluciones, que pasan por las llamadas “Tres R”: Reconocimiento, Reducción y Redistribución. Porque la realidad hoy tiene consecuencias muy costosas para ellas: un notorio déficit de tiempo para el autocuidado y el ocio, para educarse, aumentar su capital humano, desarrollar una actividad remunerada que les dé autonomía y la precariedad en la vejez.

Así se hizo palpable cuando tuvimos que convivir encerrados por la pandemia. La carga de TDCNR creció en los hogares y el Banco Central replicó el ejercicio que presentamos en marzo de 2020, para ver cuánto había aumentado la contribución de este trabajo a la economía: de un 22% del PIB ampliado en 2015 al 26% en 2020.

Un modelo que sistemáticamente abusa de las mujeres, al no proveer infraestructura y servicios de cuidado, ni retribuir monetariamente este trabajo a través de transferencias directas, créditos jubilatorios, pensiones de sobrevivencia, prestaciones básicas o una renta universal, como lo han hecho otros países, no puede alcanzar un desarrollo sostenible. Los nuevos tiempos exigen la construcción de un Sistema Nacional de Cuidados como cuarto pilar de la protección social, sumado a las pensiones, educación y salud.

La conducción de este proceso debe ser liderada por un Estado activo, que proponga una agenda de cuidados integral y contundente, que provea los recursos, organice la institucionalidad necesaria para implementarla y promueva que el mundo privado también se haga corresponsable. El nuevo ciclo sociopolítico tiene un tremendo desafío por delante.

Publicada en La Tercera el 4 de noviembre de 2021