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Opinión

COLUMNA: La carta que un día quisiera escribir

Publicado por Comunicaciones CM en Noticias , Noticias destacadas , Fecha 3 junio , 2021

Por Mercedes Ducci Budge, presidenta de ComunidadMujer

Quiero contarte cómo fuimos capaces de llegar a ser hoy el país amable que conoces. Es una historia que parecía improbable (…) en que las mujeres cruzaron las fronteras de los prejuicios y lograron un paso gigante para que tú puedas ser hoy una persona que nació y desarrolla su vida en una sociedad dinámica y estable donde puedes realizarte.

Quiero contarte cómo fuimos capaces de llegar a ser hoy el país amable que conoces. Es una historia que parecía improbable y, por eso, es extraordinaria. Hace justo diez años, en 2021, estábamos en un momento crucial. Llevábamos un año y medio de una pandemia durísima que cambió todo porque, aunque no lo creas, antes no hacíamos teletrabajo ni circulábamos con mascarillas. Meses antes, habíamos tenido un fuerte estallido social y la grieta que muchos habían advertido, se abrió de forma avasalladora. Temíamos las grietas de los terremotos, pero un desgarramiento en el tejido social es mucho peor. Ojalá sepamos legarte ese aprendizaje.

Las mujeres estábamos cansadas de una desigualdad que muchos negaban, porque había aumentado su participación laboral y se las veía más en la esfera pública. Pero los femicidios y la violencia persistían. A todo nivel, la brecha salarial y el trabajo no remunerado, repartido muy desigualmente, pesaban. Y la mayoría de las decisiones las tomaban los hombres de un círculo que seguía cerrado. 

COLUMNA: La épica de la paridad y el voto consciente

Publicado por Alejandra Sepúlveda en Mujer y política , Noticias destacadas , Fecha 20 mayo , 2021

Por Alejandra Sepúlveda Peñaranda, directora ejecutiva de ComunidadMujer

La paridad triunfó en Chile y, con ello, logramos correr las fronteras de lo posible. Hoy somos referente para el mundo. Dimos un paso decisivo para el futuro, para fortalecer nuestra democracia y constatamos que el problema de por qué ellas no llegaban al poder eran las barreras en la nominación impuestas por los partidos.

La pasada elección sorprendió por el cambio del eje de poder en la representación, desde los partidos tradicionales con resultados bajo sus expectativas, a la gran irrupción de los independientes y las candidaturas levantadas por la sociedad civil y los movimientos sociales que llegaron a la convención. Pero, sobre todo, sorprendió por el rotundo resultado de la paridad que emergió con una legitimidad incuestionable a raíz de la altísima votación conseguida por las mujeres.

Paradójicamente, la corrección para cumplir con la paridad debió aplicarse más a ellos, quedando la convención con 77 mujeres y 78 hombres. De eso se trataba, de asegurar el equilibrio en la representación con una innovación electoral que no estaba en el diseño original del acuerdo político de 2019, que fue impulsada por las mujeres, desde la sociedad civil organizada y cumplió su objetivo con creces.

COLUMNA: Dedus Crespus, el síndrome de los dedos crespos

Publicado por Mercedes Ducci en Género y educación , Mujer y trabajo , Noticias destacadas , Fecha 7 mayo , 2021

Por Mercedes Ducci Budge, presidenta de ComunidadMujer

Este no es sólo un tema de retirar los platos o sacar la basura. No es “ayudar” por buena voluntad. Se trata de comprender las implicancias de la repartición actual del trabajo doméstico y de cuidado, y poner al trasluz una distribución que se apoya en estereotipos ya superados.

“Muchos lo sufren, pero pocos saben que lo tienen”, plantea la campaña lanzada por ComunidadMujer esta semana y que ya suma más de 33.000 test de hombres que quieren saber qué nivel de este síndrome tienen. Está dando qué hablar y era el objetivo. Decidimos hacer ruido para instalar con humor en el debate público un tema serio y preocupante: la marcada ausencia de los hombres en las tareas del hogar y de cuidado, que quedó dramáticamente al descubierto en pandemia. Y esta vez, apelar a la atención de ellos.

Con un spot en tono documental, un sitio web y acciones en redes sociales, queremos gatillar conversaciones sobre esos “acuerdos tácitos” que tienen más de tácito que de acuerdo, porque nunca se cuestionaron. Y presentar caminos de solución que simplemente tienen que ver con la voluntad.

COLUMNA: Salud mental en crisis, otra pandemia en ciernes

Publicado por Daniela Sanchez M. en Institucionales , Noticias , Noticias destacadas , Fecha 23 abril , 2021

Por Alejandra Sepúlveda Peñaranda. Directora Ejecutiva de ComunidadMujer.

La pobreza de tiempo (no tener espacio para dormir, descansar o realizar actividades de ocio y recreación necesarias) también enferma. La última encuesta Bicentenario muestra que las mujeres, especialmente las que tienen hijas e hijos pequeños y personas dependientes a cargo, son las más afectadas por estrés”.

Tras un año de encierro enfrentando una crisis sanitaria, económica y social que no da tregua, nos hemos convertido en el segundo país del mundo que más ha empeorado su salud mental (Ipsos). Esta siempre ha sido la “pariente pobre” de la atención pública y un “lujo” de la salud privada, de muy difícil acceso para quienes necesitan un tratamiento eficaz y continuo: solo un 38,5% de las personas con enfermedades mentales recibe atención (U. de Chile). Pero hoy queda al descubierto, se nombra, se masifica y se muestra como una catástrofe en ciernes.

La prolongada cuarentena, la soledad, la tensión respecto de la pérdida de ingresos, el hambre inclusive, el temor frente a la enfermedad y la pérdida de un ser querido sin poder despedirlo, ha redundado en sentimientos de miedo, agobio, angustia, ansiedad, estrés, insomnio y depresión, con un alto nivel de incidencia.

Según el Minsal, son las mujeres las que más deterioro en su salud mental han sufrido en estas circunstancias, seguidas de los niños, niñas y adolescentes. Sus síntomas revelan que a lo descrito se suma el exceso de roles y tareas, es decir la “carga global de trabajo” que comprende el total de horas dedicadas al trabajo remunerado y no remunerado. Pre pandemia, en una semana laboral de 5 días, las mujeres trabajaban 52,5 horas y los hombres 43. Es decir, ellas rebasaban el límite de 48 horas considerado “excesivo” por la OIT. ¿Cómo será hoy, con días extenuantes?

La pobreza de tiempo (no tener espacio para dormir, descansar o realizar actividades de ocio y recreación necesarias) también enferma. La última encuesta Bicentenario muestra que las mujeres, especialmente las que tienen hijas e hijos pequeños y personas dependientes a cargo, son las más afectadas por estrés. Bien vale destacar la denuncia que han hecho quienes trabajan en la primera línea de la salud y la educación, áreas donde 3 de 4 son mujeres.

Obviamente esto está cruzado por los determinantes sociales de la salud: nivel de ingresos de las familias, condiciones de vida, acceso a la educación, al trabajo, a redes de apoyo y, por supuesto, al sistema de salud. Estamos en un punto crítico.

Hasta ahora la salud mental ha sido poco priorizada en las políticas públicas chilenas. Para ella se destina alrededor de un 2% del presupuesto en salud, lejos del 6% que se había establecido en el Plan Nacional de Salud Mental 2017-2025 del Minsal y del promedio gastado por los países de la OCDE. A modo de ejemplo, Australia destina el 9,6%, Suecia y Nueva Zelanda el 11%.

La franja horaria para hacer deporte en cuarentena es una señal positiva en estos días, así como la creación de la plataforma Saludable Mente, pero es claro que se debe hacer más. Si bien no podemos resolver todo de una vez, hoy es prioritario destinar recursos a la promoción, prevención y tratamiento de la salud mental, con programas dirigidos a la población más afectada y, desde el mundo empresarial, privilegiar el bienestar por sobre la productividad.

Columna publicada en La Tercera el viernes 23 de abril de 2021.

COLUMNA: La receta del malestar

Publicado por Daniela Sanchez M. en Institucionales , Noticias , Noticias destacadas , Fecha 9 abril , 2021

Por Mercedes Ducci Budge, presidenta de ComunidadMujer.

La percepción de que la sociedad induce a una maternidad que luego no respalda con apoyo real ha estado latente y es coherente con la experiencia de las mujeres. Se les negó durante mucho tiempo la posibilidad de decidir sobre su cuerpo”.

Esta semana trajo polémica por la venta de anticonceptivos con receta médica. Y no es extraño que se haya producido tanto rechazo. Los anticonceptivos han sido un factor primordial para que las mujeres podamos ejercer libremente nuestro derecho a la salud sexual y reproductiva. El poder decidir cuándo y cómo quedar embarazadas ha sido fundamental para que hayamos podido tomar el timón de nuestras vidas. Ha detonado una enorme expansión de las posibilidades de desarrollo en otras áreas.

Es sabido que un embarazo es un acontecimiento determinante. En esta pandemia, en que cada cual tiene tan poco control sobre sus circunstancias, un embarazo no deseado puede ser abrumador. Se suma la dificultad de asistir a los consultorios y está pendiente la denuncia por anticonceptivos defectuosos, que habrían resultado en 122 embarazos no deseados.

La percepción de que la sociedad induce a una maternidad que luego no respalda con apoyo real ha estado latente y es coherente con la experiencia de las mujeres. Se les negó durante mucho tiempo la posibilidad de decidir sobre su cuerpo. Incluso cuando salieron a la venta los anticonceptivos, en los años 60, se necesitaba autorización del marido para poder comprarlos. Ahora, otra figura de autoridad aparece interponiéndose sobre el derecho de las mujeres a decidir.

Si bien, en definitiva, el IPS no había emitido una disposición nueva, porque la necesidad de receta estaba establecida en el reglamento para este y otros medicamentos, normalmente en las farmacias no se exigía. Bastaba con la presencia de un/a profesional de química y farmacia para que la mujer pudiera consultar en caso de temer efectos secundarios. Pero en las ventas por internet, las farmacias comenzaron a exigir la receta, lo que evidentemente implicó un problema.

Rápidamente las voces se hicieron oír: la ministra de la Mujer y Equidad de Género solicitó una enmienda por parte del IPS para flexibilizar la necesidad de receta, la que no se hizo esperar. La sociedad científica se manifestó preocupada y un grupo de senadores elaboró rápidamente un proyecto para que, en definitiva, la venta sea sin receta.

Si bien los anticonceptivos pueden tener efectos secundarios, los que deben ser controlados, eso no debe interponerse en el acceso de la mujer a su forma elegida de contracepción.

Hoy las tasas de natalidad están bajando en muchos países del mundo. En Chile el número de nacimientos en 2021 ha sido el más bajo de los últimos 10 años. Seguramente esta tendencia tiene que ver con la situación económica e incluso con la percepción de peligro global, pero también con la falta de apoyo a la maternidad y el castigo social al progreso laboral cuando se es madre.

El desafío actual es que la corresponsabilidad se haga efectiva y que los derechos sexuales y reproductivos, derechos ligados a la igualdad y la dignidad humana, sean reconocidos y aceptados en todas, absolutamente todas, nuestras prácticas habituales.

Columna publicada en La Tercera el viernes 09 de abril de 2021.