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Opinión

COLUMNA: El monstruo que nos oprime

Publicado por Comunicaciones CM en Mujer y trabajo , Noticias destacadas , Fecha 12 septiembre , 2019

Por Mercedes Ducci Budge, presidenta de ComunidadMujer.

En una sociedad que evoluciona hacia un creciente reconocimiento de los proyectos personales, la conciliación de lo personal, lo familiar y lo laboral pasa a ser una prioridad cada vez más alta”.

“Estamos todos luchando contra el mismo monstruo”, dijo una mujer que pidió la palabra -y cuyo nombre no alcancé a averiguar- en un reciente conversatorio sobre conciliación. “Ese monstruo es la falta de tiempo. Y pareciera que todos le estamos disparando con distintas armas y no lo logramos abatir”.

Pensé que tenía toda la razón y ponía bajo otra luz una discusión que lleva varias semanas en el debate público y que también busca luchar contra ese monstruo. De ahí la popularidad del proyecto de las 40 horas que se aprobó en la Comisión de Trabajo de la Cámara. También apuntaba ahí el proyecto del gobierno que evolucionó a las 41 horas con flexibilidad. En estos días el Foro Trabajadores-Empleadores convocado por la CPC propuso, además de instancias de modernización, adaptabilidad y productividad, fórmulas alternativas para disminuir la jornada. El asunto se tomó el debate y no deja indiferente a nadie.

La ira contra el monstruo también tiene que ver con la irritación que se desenfrena en las congestiones de tránsito. Y no sabemos cuánto daña y sobrecarga la salud mental de los chilenos. Las largas jornadas, el tiempo utilizado en movilizarse y la falta de tiempo libre para recuperar energía sobrepasan a las personas. Especialmente a las mujeres, a quienes les espera otra jornada de trabajo en el hogar, actividades a las cuales dedican el doble de tiempo que sus pares masculinos.

En una sociedad que evoluciona hacia un creciente reconocimiento de los proyectos personales, la conciliación de lo personal, lo familiar y lo laboral pasa a ser una prioridad cada vez más alta.

Hacia allá apunta, y es importante implementar, la norma de certificación para las empresas (3262) que busca una mejor articulación entre la vida laboral y personal en la lógica de la corresponsabilidad. Así, trabajadoras y trabajadores debieran poder tener espacio para sus responsabilidades familiares, desarrollarse en igualdad, sin prejuicios ni estereotipos y trabajar en un ambiente laboral de respeto.

Los estudios internacionales indican que se trabaja mejor en espacios que acogen la creatividad, los puntos de vista diferentes y que forman sus equipos fomentando la diversidad. También contribuye a atraer talentos, que haya igualdad de oportunidades para mujeres y hombres en cargos de jefatura y responsabilidades directivas, así como en la contratación, el desarrollo de carrera y el acceso a capacitación. Un ambiente donde hay reales posibilidades de crecer para todas y todos, en un entorno donde los verdaderos méritos cuentan.

“Yo veo que para vencer al monstruo hay una medicina poderosa, que es la conciliación. Pero el monstruo no se la quiere tomar”, continuó diciendo la mujer que estaba comentando. “Y pareciera que lo único que daría resultado es inyectársela con una jeringa que se llama educación”. Así terminó su intervención. Y, la verdad, estaba todo dicho.

Publicada en La Tercera el jueves 12 de septiembre de 2019.

COLUMNA: Mujeres e igualdad democrática

Publicado por Alejandra Sepúlveda en Liderazgo , Mujer y política , Mujer y política , Mujer y trabajo , Mujer y trabajo , Noticias , Noticias destacadas , Fecha 29 agosto , 2019

Por Alejandra Sepúlveda Peñaranda, Directora Ejecutiva de ComunidadMujer

Frente a las que llegan al poder, comencemos a normalizar su presencia diversa y su aporte, sin cuestionar si lo hicieron por “suerte” o “habilidad”. Es hora de que las mujeres habitemos mayoritariamente estos espacios en lo público, donde siempre debimos estar.

Por primera vez una mujer integrará la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados y Diputadas. ¿Qué tiene de particular este nombramiento entre tanta contingencia? Pues que, en este espacio, donde escuchamos hace 15 años solo voces masculinas discutiendo, entre otros, el presupuesto de la nación -una de las principales herramientas políticas de un gobierno para decidir dónde se ponen los recursos y a qué grupos de la población beneficiará-, habrá una voz distinta, que debiera aportar diversidad.

La diputada Sofía Cid (RN), quien además es debutante en el Congreso, integrará, así, la limitada lista de mujeres que ha logrado romper el techo de cristal en política y economía y, seguramente, ya comenzó a sentir el peso de las expectativas sobre su desempeño. Porque, a menudo, a aquellas que representan la excepción se les exige más y se les tolera menos el error. Sobre ellas, en definitiva, recaen sesgos que las mantienen en escrutinio. El caso de la ex Presidenta Bachelet es paradigmático en esto, más allá de las consideraciones para evaluar logros y desaciertos de su gestión.

COLUMNA: Más que un saludo a la bandera

Publicado por Mercedes Ducci en Género y educación , Liderazgo , Mujer y política , Noticias , Noticias destacadas , Fecha 15 agosto , 2019

Por Mercedes Ducci Budge, presidenta de ComunidadMujer

Queremos una democracia donde la ciudadanía esté mejor representada y donde quepan las diversas experiencias en temas clave como educación, salud, empleo, pobreza y tantos otros que, sabemos, afectan a las mujeres de manera distinta. Queremos, sobre todo, que los espacios se abran y que las niñas sepan que hay un lugar para ellas en la diversidad de ámbitos donde decidan cumplir sus sueños y aportar a la sociedad.

Se vuelve a discutir una ley de cuotas en política mientras, paralelamente, se está cambiando el nombre de la Cámara Baja a Cámara de Diputados y Diputadas: dos procesos importantes y complementarios. Que la Cámara cambie de nombre no es trivial y refleja un cambio social importante: explicita que el rol de representar a la ciudadanía corresponde a hombres y mujeres por igual. Define de otra manera el territorio, reconoce y abre posibilidades.

El lenguaje importa porque, en la práctica, se trató de un espacio mayoritariamente masculino, por mucho tiempo. Justamente por lo natural que ello resultaba es que fue necesario poner cuotas 60/40 para las parlamentarias. Y el efecto fue el esperado: hubo un aumento de la representación femenina. Las cuotas y el lenguaje inclusivo, que revelan el cambio logrado, son parte de la misma evolución.

Hoy debatimos por extender la acción afirmativa a las elecciones municipales y de gobernadores regionales, espacios donde la mitad de la sociedad ha estado absolutamente subrepresentada. Por coherencia, además de por necesidad, con el nuevo proyecto de ley que se discute en el Congreso esperamos que, lo que se logró para el Legislativo, deba regir también para las otras instancias de elección plurinominal a cargos públicos, transversalizando el principio de igualdad en la política.

Una vez que la ley se apruebe, si las listas para consejeros regionales y concejales tienen menos del 40% de candidatos/as del mismo sexo, serán rechazadas por el SERVEL. En eso ha habido acuerdo en la Comisión de Mujeres y Equidad de la Cámara de Diputados y, esta semana, en la Comisión de Gobierno Interior, a la cual asistieron los ministros Blumel y Plá.

Sin embargo, queda por resolver el financiamiento, un tema delicado pero necesario de zanjar si queremos que las mujeres puedan contrarrestar las desventajas con que compiten. Menos acceso a créditos, poco compromiso de sus partidos y, en definitiva, sólo una fracción de lo que reciben sus pares masculinos.

Sabemos que sólo cuando comience a ser habitual verlas en estos espacios, quedarán obsoletos los viejos temores sobre su falta de experiencia y se arraigará el cambio cultural. Ya se ha visto cómo en el resto del mundo la visibilidad de las mujeres en roles de conducción ha hecho que no sea novedad verlas al mando de los grandes organismos internacionales.

Pronto habrá base para hablar de consejeros y consejeras, alcaldes y alcaldesas, concejales y concejalas, porque las proporciones entre hombres y mujeres en esos roles serán más equilibradas. Porque queremos una democracia donde la ciudadanía esté mejor representada y donde quepan las diversas experiencias en temas clave como educación, salud, empleo, pobreza y tantos otros que, sabemos, afectan a las mujeres de manera distinta. Queremos, sobre todo, que los espacios se abran y que las niñas sepan que hay un lugar para ellas en la diversidad de ámbitos donde decidan cumplir sus sueños y aportar a la sociedad.

Columna publicada en Opinión de La Tercera, el jueves 15 de agosto.

Sala cuna: no podemos esperar más

Publicado por ComunidadMujer en Mujer y trabajo , Noticias , Noticias destacadas , Fecha 3 agosto , 2019

Se cumplirá un año desde que el llamado proyecto de ley de Sala Cuna Universal entró a la Comisión de Trabajo del Senado. Inesperadamente, una ley que debe enmendar en parte el castigo a la maternidad en el mercado laboral que significa el actual estado de cosas, se ha demorado más allá de lo imaginable.

El proyecto es un paso adelante clave para modernizar esta normativa indispensable para el desarrollo sostenible de nuestro país. Una que, además, permitirá equiparar los costos de contratación entre mujeres y hombres y solucionar, en parte, la brecha salarial de género en su variable más estructural.

Que la carga económica que significa el financiamiento de la sala cuna se aplique solidariamente -vía cotizaciones del empleador por igual a hombres y mujeres- es indudablemente un avance. Se suma a la extensión del derecho a sala cuna a madres que no lo tenían y, también, a la posibilidad de que, tanto el padre como la madre trabajadora, puedan decidir en conjunto quién opta a este beneficio social para sus hijos/as menores de dos años.

COLUMNA: Fernanda y Gabriela

Publicado por Mercedes Ducci en Género y educación , Noticias , Noticias destacadas , Fecha 14 julio , 2019

Por Mercedes Ducci Budge, presidenta de ComunidadMujer

A julio de 2019, en Chile se registran 24 femicidios consumados y 54 frustrados, según datos del Ministerio de la Mujer. Con la Ley Gabriela se pretende ampliar la tipificación del delito de femicidio para incluir los casos de los homicidas que no tienen una relación formal con la víctima. ¿Podrá también significar que las muertes de mujeres sean tratadas con un respeto mayor? Tal vez eso tarde más.

El viernes recién pasado fue el funeral de Fernanda Maciel. Justo en la semana en que dio su primer paso en el Senado el proyecto que asegura el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, con la aprobación transversal de la idea de legislar. La misma semana en que la llamada Ley Gabriela entró en su última etapa de discusión, para que la calificación de femicidio se aplique a cualquier asesinato contra una mujer a causa de su género. Gabriela Alcaíno y su madre fueron asesinadas por un ex pololo de la joven, que no será juzgado por femicidio por no ser marido ni conviviente.

¿Podrán estas leyes ayudar a las otras mujeres que hoy están en peligro?

Fernanda era una mujer de 21 años, que iba a tener una hija a quien ya había llamado Josefa. Salió un día de su casa a las cuatro de la tarde y no volvió jamás. Luego, su caso se hizo conocido por todos y ha sido objeto de especulación durante más de un año en los medios.