downloademailfichalinklocationpdf phonepresentacionquotesearch sharevideo

Opinión

Alejandra Sepúlveda “Falta voluntad política para hacer efectivas las cuotas de género”

Publicado por Camila Bareyre en Mujer y política , Noticias , Noticias destacadas , Fecha 30 enero , 2017

Por Alejandra Sepúlveda, directora ejecutiva de ComunidadMujer

Hace tiempo que Comunidad Mujer viene promoviendo las cuotas de género como mecanismo para potenciar la presencia femenina en los cargos de elección popular. Por eso, cuando dirigentes de la Nueva Mayoría dicen que es difícil acordar una lista parlamentaria común con el piso legal de 40% de candidaturas de un sexo, su directora ejecutiva, Alejandra Sepúlveda, advierte que “esa argumentación va contra el espíritu de la ley, que es contar con un parlamento más diverso e inclusivo y, por ende, una democracia más representativa”.

“Vemos que falta voluntad política para hacer efectiva la normativa, porque hay una inercia y se sigue operando bajo la lógica de listas constituidas principalmente por hombres. Promover candidaturas femeninas obviamente implica una negociación y ceder espacios de poder, dando lugar al recambio y la emergencia de nuevos liderazgos”, recalca Sepúlveda.

—¿Hay barreras objetivas que dificulten mayor presencia de candidatas?

—Las barreras son múltiples pero su origen es común y tiene que ver con prácticas conservadoras en los partidos respecto de la participación de las mujeres. Estas prácticas las invisibilizan como sujetos políticos y tienden a poner a los hombres como referentes. Las listas son negociadas y elaboradas por hombres y las mujeres cuentan con menos redes de apoyo en estos circuitos, lo que hace más difícil el ser propuestas para competir. estos circuitos, lo que hace más difícil el ser propuestas para competir.

—¿Hay real disposición en los partidos a cumplir la ley?

—Es un escenario en construcción. Hay partidos políticos que están realizando un ejercicio activo de búsqueda de candidatas. Cabe destacar que la militancia de las mujeres en los partidos es de un 50,4%, es decir, hay masa crítica para la búsqueda de candidatas. Pero es importante insistir en que dicha nominación debe contar con posibilidades reales de elección y no registrar sólo los nombres de las mujeres para dar cumplimiento a la ley o ir de meras acompañantes en las listas.

Columna publicada en La Segunda, el lunes 30 de enero de 2017

La resistencia de los partidos

Publicado por Camila Bareyre en Mujer y política , Noticias , Noticias destacadas , Fecha 27 enero , 2017

Por Alejandra Sepúlveda, directora ejecutiva de ComunidadMujer 

La nueva ley que sustituye el sistema electoral binominal por uno de carácter proporcional y que fortalece la representatividad del Congreso fue aplaudida inicialmente, al ser vista como una oportunidad de contar con una medida para mejorar los hasta ahora bajos niveles de participación política de mujeres en el Congreso Nacional.  La ley vigente consagra la conformación paritaria (40%-60%) de las listas de candidaturas para legisladores/as y entrega a los partidos políticos y a las candidatas recursos adicionales por la elección de mujeres.

El espíritu de la normativa es generar un cambio social que pasa por una mejor distribución del poder político y avanzar hacia la paridad en el Congreso. Pero la alegría no ha durado mucho y se comienzan a escuchar voces que, por ejemplo, plantean que la ley constituye un “alto riesgo”, pues para los partidos no es una prioridad llevar mujeres, porque históricamente nunca han alcanzado un 20% de candidatas.

También hay quienes aseguran que existen dificultades para convocar a mujeres, sobre todo cuando el mecanismo de elección interna de candidatos no cuadra con el cumplimiento de la normativa. Otros derechamente realizan una interpretación de la ley, planteando que el 40% de candidatas que se exige considera al total de senadores y diputados, y no a cada cámara por separado.

Brechas de género en la PSU: buenas y malas noticias

Publicado por Camila Bareyre en Archivos de prensa , Género y educación , Noticias destacadas , Fecha 5 enero , 2017

Por Alejandra Sepúlveda, directora ejecutiva de ComunidadMujer 

La fotografía de los puntajes nacionales de la PSU, conocida la semana pasada, trajo novedades. Entre ellas, más mujeres en el grupo destacado: 44 de 163 (27%), notorio avance desde el 11% registrado en 2015 (7 de 65). Dos de ellas, además, lograron doble puntaje nacional en matemáticas, ciencias y una de ellas en lenguaje, alcanzando también el mejor promedio PSU.

Si bien estos triunfos son positivos, también en términos simbólicos, no deben hacernos olvidar que los resultados PSU hace tiempo alertan sobre una anómala brecha de género (Informe GET, ComunidadMujer). Las mujeres sistemáticamente obtienen peores resultados en casi todas las materias, lo que no se condice con ser las que logran mejores puntajes por sus notas de Enseñanza Media (NEM).

¿Qué anda mal? La educación chilena, siendo la PSU reflejo de un sistema segregado y donde los sesgos de género podrían incidir en los menores resultados obtenidos por ellas, según alerta el Informe Pearson (2013).

Las pruebas estandarizadas nacionales e internacionales, en general, comportan más dificultades para las mujeres. En SIMCE, hasta 4° básico, niñas y niños obtienen resultados similares, pero a medida que crecen ellas se quedan atrás en Matemáticas. En TIMSS (International Association for the Evaluation of Educational Achievement) y PISA (OCDE), las chilenas de 8° básico y 2° Medio tienen en promedio 18 y 14,6 puntos menos en Matemáticas en comparación con los niños.

Columna: Encuesta del uso del tiempo, una realidad que urge cambiar

Publicado por Camila Bareyre en Mujer y trabajo , Noticias , Noticias destacadas , Fecha 13 diciembre , 2016

Por Alejandra Sepúlveda, directora ejecutiva de ComunidadMujer 

Los resultados de la primera Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo en Chile, ENUT (INE, 2015), dados a conocer hace algunos días, muestran en cifras la desigualdad de género en Chile como una realidad que persiste porfiadamente a través del tiempo. Es un hecho: las mujeres destinan más del doble del tiempo respecto de los hombres al trabajo doméstico y de cuidado, siendo prácticamente las únicas responsables de estas labores.

La desigualdad en la distribución de las actividades del hogar es una situación de discriminación altamente naturalizada. No sólo porque el trabajo no remunerado no es reconocido ni valorado, sino porque es el mismo código laboral el que, en su sistema de protección a la maternidad, sólo otorga derechos y obligaciones a las mujeres.

Esta realidad está presente en todo el territorio nacional y es transversal a los grupos socioeconómicos, educacionales y etarios. La ENUT señala, por ejemplo, que en un día tipo las mujeres dedican 5,9 horas a labores de trabajo no remunerado versus 2,7 horas de los hombres. Lo anterior se traduce en que aquellas que están en el mercado laboral deben asumir una doble o triple jornada, con los costos que ello tiene para su salud física y síquica, pero también con la pérdida de oportunidades de avance y promoción en el mundo laboral.

El trabajo ha sido uno de los principios fundantes del ordenamiento de las sociedades, el que proporciona posiciones y jerarquías que son ocupadas en forma diferenciada por mujeres y hombres. En torno al trabajo se ha establecido la división de lo público y lo privado, de lo productivo y lo reproductivo, de lo masculino y lo femenino, pero a su vez, se le ha asignado un valor social -y económico- diferenciado, que ha ido construyendo las identidades de género.

Igualdad entre hombres y mujeres

Publicado por Paula Poblete en Mujer y trabajo , Fecha 2 noviembre , 2016

Por Paula Poblete, directora de Estudios ComunidadMujer

Los resultados del Ranking del Global de Brecha de Género entregados por el Foro Económico Mundial imponen un gran desafío. Si bien entre 144 países el último año Chile subió tres puestos -del 73 al 70- nuestra ubicación en el subíndice de Participación Económica y Oportunidades sigue siendo alarmante: 119. Todos los indicadores que conforman este subíndice registran brechas de género importantes; tenemos la peor posición en “igualdad salarial por similares trabajos”, pues estamos al final de la tabla, en el lugar 133 de 135.