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Opinión

COLUMNA: El malestar y las pensiones

Publicado por Mercedes Ducci en Mujer y trabajo , Noticias , Noticias destacadas , Fecha 15 noviembre , 2019

Por Mercedes Ducci Budge, presidenta de ComunidadMujer

El sistema de pensiones no es neutro a las desigualdades de género del mundo del trabajo, y el nuestro las reproduce y amplifica. Es clave poner énfasis en solidaridad y no discriminación. Es el momento de hacer oír la voz de las mujeres en esta urgente discusión, que pronto debe mostrar resultados.

El estallido social de octubre de 2019 nos desafía a resolver los nudos del malestar ciudadano. Y las pensiones son una altísima prioridad. Gran cantidad de personas de la tercera edad se sienten desvalidas. Los hijos adultos llevan también la carga económica y anímica que representa la precaria situación de sus padres. Es una preocupación apremiante para la ciudadanía. Y las mujeres, que viven más y reciben menos, están entre las más afectadas.

En Chile existen 1.050.000 personas pensionadas por vejez provenientes del sistema contributivo y de ellas 626.000 son mujeres. Sus pensiones, en promedio, son de $186.000, muy por debajo del salario mínimo líquido y ⅓ más bajas que las de los hombres. El Código Laboral aún nos impone costos de contratación diferenciados por sexo —asociados a la maternidad—, que se traducen en inactividad, brecha salarial, lagunas previsionales y desempleo. Con salarios bajos y escaso poder de negociación, resulta difícil para las mujeres acumular suficiente ahorro. Es más, incluso acumulando los mismos fondos y jubilando a los 65 años, igual que un hombre, la mujer tendría una pensión un 15% más baja, solo debido a su mayor expectativa de vida.

En suma, el sistema de pensiones no es neutro a las desigualdades de género del mundo del trabajo, y el nuestro las reproduce y amplifica. Por ello, para ComunidadMujer resulta fundamental poner en el debate de la reforma previsional un énfasis en mayor solidaridad y no discriminación.

Creemos que las mujeres no tienen que hacerse cargo solas de su mayor expectativa de vida. Una forma de abordarlo es a través de una Asignación por Longevidad Femenina, un subsidio público que nivela hacia arriba las pensiones de las mujeres, aportando la diferencia que se produce por el cálculo diferenciado de las tablas de mortalidad. Adicionalmente, sería necesario un Seguro de Cuarta Edad: los fondos del sistema de capitalización individual cubrirían la pensión solo hasta la 3ª  edad, cuya duración se define en base a la expectativa de vida promedio de los hombres. Luego, en la 4ª edad, la pensión se cubriría con una renta vitalicia, que se financiaría con fondos del Aporte Previsional Solidario. Al disminuir el período a financiar, las pensiones producto de la capitalización individual aumentarían. Esta fórmula permitiría subir las pensiones, en promedio, un 24% para hombres y mujeres. Estas son dos opciones, entre muchas propuestas que compartimos con las candidaturas presidenciales en las últimas elecciones y que hemos reiterado.

Tenemos la oportunidad de reparar una gran desigualdad. Es el momento de hacer oír la voz de las mujeres en esta urgente discusión, que pronto debe mostrar resultados.

Columna publicada en Opinión de La Tercera el 15 de noviembre de 2019.

OPINIÓN: Nuestro llamado a la paz social

Publicado por Comunicaciones CM en Institucionales , Liderazgo , Noticias destacadas , Fecha 12 noviembre , 2019

 

Hoy más que nunca necesitamos la solidaridad, la recuperación de confianzas, un rechazo decidido a la violencia y una defensa irrestricta de los derechos humanos”.

Transcurridas tres semanas de las primeras movilizaciones, la sociedad chilena se encuentra inmersa en una crisis profunda que, sin embargo, puede representar una gran oportunidad. Hay un antes y un después de las multitudinarias manifestaciones, en que una proporción tan grande de la ciudadanía ha hecho visible su malestar y su rechazo a las condiciones de desigualdad que la afectan. Son demandas urgentes que hay que atender y necesitamos desplegar todos nuestros recursos de creatividad y sabiduría para dar un salto hacia adelante y construir la sociedad justa que queremos.

Sin embargo, para lograrlo, en primer lugar, necesitamos paz. Sólo dialogando podremos avanzar. Por eso llamamos a terminar con todas las graves expresiones de violencia que hemos visto estos días. Debemos terminar con la destrucción, que causa angustia e incertidumbre. Terminar con el lenguaje violento y descalificador, que destruye simbólicamente al otro y crea un clima de enfrentamiento. Llamamos a cuidar nuestra democracia y sus instituciones y potenciar una salida pacífica al malestar que nos aqueja.

Hoy más que nunca necesitamos la solidaridad, la recuperación de confianzas, un rechazo decidido a la violencia y una defensa irrestricta de los derechos humanos. Es fundamental que el ejercicio de la fuerza pública se atenga fielmente a los protocolos y que las transgresiones se investiguen, se sancionen y se condenen con fuerza.

Las mujeres históricamente hemos sido determinantes en la construcción del capital social. Nosotras tenemos una experiencia que nos marca, la experiencia de la desigualdad, y hemos aprendido que unidas logramos avanzar. Hemos cultivado la habilidad de crear puentes, de escuchar, de tender redes solidarias y, en momentos de crisis, asumir un liderazgo, a menudo menos visible, pero no por eso menos relevante.

Es el momento de hacernos presentes, para que nuestra voz se escuche. Promovamos decididamente la recuperación de la paz social. Llamamos a todas las mujeres que habitan este país a participar y aportar, de manera individual y a través de sus organizaciones, a que nuestra mirada esté presente en todos los mecanismos de participación democráticos disponibles, para volver a ver a cada chileno/a como un ser humano que merece respeto en su dignidad y, a través del entendimiento, hacer real esta posibilidad de una vida mejor para todos y todas.

Mercedes Ducci, Janet Awad, Esperanza Cueto, Paula Escobar, Cecilia García-Huidobro, Anita Holuigue, Carla Lehmann, Alejandra Mizala, María Teresa Ruiz, Loreto Silva, María Elena Wood. Directoras de ComunidadMujer

Publicado en Opinión de El Mercurio el martes 12 de noviembre de 2019.

ComunidadMujer WhatsApp-Image-2019-11-11-at-23.56.00 Institucionales Liderazgo Noticias destacadas Opinión

COLUMNA: Un Nuevo Pacto Social

Publicado por Alejandra Sepúlveda en Institucionales , Noticias , Noticias destacadas , Fecha 25 octubre , 2019

Por Alejandra Sepúlveda Peñaranda, directora ejecutiva de ComunidadMujer

¿Cómo salimos de esta? Con humildad, reconociendo la responsabilidad que a cada cual le cabe en la profundización del malestar social, en haber aceptado un modelo que genera riqueza, pero que la distribuye inequitativamente, provocando una crisis de confianza y de desafección con el sistema político y la élite gobernante, cada vez más alejada de la gente.

Escucho desde mi oficina la protesta con cacerolazos, pacífica y entusiasta de miles de personas en Plaza Italia. Ya suma una semana de estallido social en medio del Estado de Emergencia decretado por el gobierno y tengo la convicción de que nada puede ser igual que antes. Y no debiera serlo, cuando se cuentan cerca de 20 personas muertas estos días, al menos cinco de ellas en manos de agentes del Estado -según el INDH-, y una destrucción inmensa.

Hemos protagonizado una escalada de violencia nunca vista en democracia, con militares en la calle y la amenaza latente de que las cosas se salgan más de control. Pero sobre todo hemos protagonizado marchas multitudinarias en distintas ciudades, exigiendo cambios rotundos a las condiciones de vida de quienes habitamos este país, hartos de tanta desigualdad.

Por fin este lunes el Presidente Piñera anunció una agenda para hacer frente a esta crisis social y política, pero también económica: la de los bolsillos de las familias que no logran solventar el elevado costo de vida y contar con mínimas condiciones de protección frente a vicisitudes que pueden ocurrir: pérdida del empleo, una enfermedad catastrófica, no tener un techo seguro para vivir o la pobreza en la vejez, siendo las mujeres las más afectadas en todos los escenarios.

COLUMNA: El monstruo que nos oprime

Publicado por Comunicaciones CM en Mujer y trabajo , Noticias destacadas , Fecha 12 septiembre , 2019

Por Mercedes Ducci Budge, presidenta de ComunidadMujer.

En una sociedad que evoluciona hacia un creciente reconocimiento de los proyectos personales, la conciliación de lo personal, lo familiar y lo laboral pasa a ser una prioridad cada vez más alta”.

“Estamos todos luchando contra el mismo monstruo”, dijo una mujer que pidió la palabra -y cuyo nombre no alcancé a averiguar- en un reciente conversatorio sobre conciliación. “Ese monstruo es la falta de tiempo. Y pareciera que todos le estamos disparando con distintas armas y no lo logramos abatir”.

Pensé que tenía toda la razón y ponía bajo otra luz una discusión que lleva varias semanas en el debate público y que también busca luchar contra ese monstruo. De ahí la popularidad del proyecto de las 40 horas que se aprobó en la Comisión de Trabajo de la Cámara. También apuntaba ahí el proyecto del gobierno que evolucionó a las 41 horas con flexibilidad. En estos días el Foro Trabajadores-Empleadores convocado por la CPC propuso, además de instancias de modernización, adaptabilidad y productividad, fórmulas alternativas para disminuir la jornada. El asunto se tomó el debate y no deja indiferente a nadie.

La ira contra el monstruo también tiene que ver con la irritación que se desenfrena en las congestiones de tránsito. Y no sabemos cuánto daña y sobrecarga la salud mental de los chilenos. Las largas jornadas, el tiempo utilizado en movilizarse y la falta de tiempo libre para recuperar energía sobrepasan a las personas. Especialmente a las mujeres, a quienes les espera otra jornada de trabajo en el hogar, actividades a las cuales dedican el doble de tiempo que sus pares masculinos.

En una sociedad que evoluciona hacia un creciente reconocimiento de los proyectos personales, la conciliación de lo personal, lo familiar y lo laboral pasa a ser una prioridad cada vez más alta.

Hacia allá apunta, y es importante implementar, la norma de certificación para las empresas (3262) que busca una mejor articulación entre la vida laboral y personal en la lógica de la corresponsabilidad. Así, trabajadoras y trabajadores debieran poder tener espacio para sus responsabilidades familiares, desarrollarse en igualdad, sin prejuicios ni estereotipos y trabajar en un ambiente laboral de respeto.

Los estudios internacionales indican que se trabaja mejor en espacios que acogen la creatividad, los puntos de vista diferentes y que forman sus equipos fomentando la diversidad. También contribuye a atraer talentos, que haya igualdad de oportunidades para mujeres y hombres en cargos de jefatura y responsabilidades directivas, así como en la contratación, el desarrollo de carrera y el acceso a capacitación. Un ambiente donde hay reales posibilidades de crecer para todas y todos, en un entorno donde los verdaderos méritos cuentan.

“Yo veo que para vencer al monstruo hay una medicina poderosa, que es la conciliación. Pero el monstruo no se la quiere tomar”, continuó diciendo la mujer que estaba comentando. “Y pareciera que lo único que daría resultado es inyectársela con una jeringa que se llama educación”. Así terminó su intervención. Y, la verdad, estaba todo dicho.

Publicada en La Tercera el jueves 12 de septiembre de 2019.

COLUMNA: Mujeres e igualdad democrática

Publicado por Alejandra Sepúlveda en Liderazgo , Mujer y política , Mujer y política , Mujer y trabajo , Mujer y trabajo , Noticias , Noticias destacadas , Fecha 29 agosto , 2019

Por Alejandra Sepúlveda Peñaranda, Directora Ejecutiva de ComunidadMujer

Frente a las que llegan al poder, comencemos a normalizar su presencia diversa y su aporte, sin cuestionar si lo hicieron por “suerte” o “habilidad”. Es hora de que las mujeres habitemos mayoritariamente estos espacios en lo público, donde siempre debimos estar.

Por primera vez una mujer integrará la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados y Diputadas. ¿Qué tiene de particular este nombramiento entre tanta contingencia? Pues que, en este espacio, donde escuchamos hace 15 años solo voces masculinas discutiendo, entre otros, el presupuesto de la nación -una de las principales herramientas políticas de un gobierno para decidir dónde se ponen los recursos y a qué grupos de la población beneficiará-, habrá una voz distinta, que debiera aportar diversidad.

La diputada Sofía Cid (RN), quien además es debutante en el Congreso, integrará, así, la limitada lista de mujeres que ha logrado romper el techo de cristal en política y economía y, seguramente, ya comenzó a sentir el peso de las expectativas sobre su desempeño. Porque, a menudo, a aquellas que representan la excepción se les exige más y se les tolera menos el error. Sobre ellas, en definitiva, recaen sesgos que las mantienen en escrutinio. El caso de la ex Presidenta Bachelet es paradigmático en esto, más allá de las consideraciones para evaluar logros y desaciertos de su gestión.