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Opinión

COLUMNA: El monstruo que nos oprime

ComunidadMujer WhatsApp-Image-2019-09-12-at-10.45.57 Mujer y trabajo Noticias destacadas Opinión

Por Mercedes Ducci Budge, presidenta de ComunidadMujer.

En una sociedad que evoluciona hacia un creciente reconocimiento de los proyectos personales, la conciliación de lo personal, lo familiar y lo laboral pasa a ser una prioridad cada vez más alta”.

“Estamos todos luchando contra el mismo monstruo”, dijo una mujer que pidió la palabra -y cuyo nombre no alcancé a averiguar- en un reciente conversatorio sobre conciliación. “Ese monstruo es la falta de tiempo. Y pareciera que todos le estamos disparando con distintas armas y no lo logramos abatir”.

Pensé que tenía toda la razón y ponía bajo otra luz una discusión que lleva varias semanas en el debate público y que también busca luchar contra ese monstruo. De ahí la popularidad del proyecto de las 40 horas que se aprobó en la Comisión de Trabajo de la Cámara. También apuntaba ahí el proyecto del gobierno que evolucionó a las 41 horas con flexibilidad. En estos días el Foro Trabajadores-Empleadores convocado por la CPC propuso, además de instancias de modernización, adaptabilidad y productividad, fórmulas alternativas para disminuir la jornada. El asunto se tomó el debate y no deja indiferente a nadie.

La ira contra el monstruo también tiene que ver con la irritación que se desenfrena en las congestiones de tránsito. Y no sabemos cuánto daña y sobrecarga la salud mental de los chilenos. Las largas jornadas, el tiempo utilizado en movilizarse y la falta de tiempo libre para recuperar energía sobrepasan a las personas. Especialmente a las mujeres, a quienes les espera otra jornada de trabajo en el hogar, actividades a las cuales dedican el doble de tiempo que sus pares masculinos.

En una sociedad que evoluciona hacia un creciente reconocimiento de los proyectos personales, la conciliación de lo personal, lo familiar y lo laboral pasa a ser una prioridad cada vez más alta.

Hacia allá apunta, y es importante implementar, la norma de certificación para las empresas (3262) que busca una mejor articulación entre la vida laboral y personal en la lógica de la corresponsabilidad. Así, trabajadoras y trabajadores debieran poder tener espacio para sus responsabilidades familiares, desarrollarse en igualdad, sin prejuicios ni estereotipos y trabajar en un ambiente laboral de respeto.

Los estudios internacionales indican que se trabaja mejor en espacios que acogen la creatividad, los puntos de vista diferentes y que forman sus equipos fomentando la diversidad. También contribuye a atraer talentos, que haya igualdad de oportunidades para mujeres y hombres en cargos de jefatura y responsabilidades directivas, así como en la contratación, el desarrollo de carrera y el acceso a capacitación. Un ambiente donde hay reales posibilidades de crecer para todas y todos, en un entorno donde los verdaderos méritos cuentan.

“Yo veo que para vencer al monstruo hay una medicina poderosa, que es la conciliación. Pero el monstruo no se la quiere tomar”, continuó diciendo la mujer que estaba comentando. “Y pareciera que lo único que daría resultado es inyectársela con una jeringa que se llama educación”. Así terminó su intervención. Y, la verdad, estaba todo dicho.

Publicada en La Tercera el jueves 12 de septiembre de 2019.