downloademailfichalinklocationpdf phonepresentacionquotesearch sharevideo

Opinión

Jóvenes: tareas pendientes

ComunidadMujer universitarios-585x365 Género y educación Institucionales Mujer y trabajo Opinión

Por Andrea Bentancor, directora de Estudios de ComunidadMujer

Alrededor de 580.000 jóvenes de entre 18 y 24 años no estudia ni trabaja (NINI). En otros términos, 26% de quienes están en ese segmento de edad es NINI. Esto es, 200.000 hombres y 380.000 mujeres.

Una muy fuerte desigualdad se desprende de las cifras (ver tabla adjunta). Efectivamente, el fenómeno está concentrado en las mujeres y en los segmentos de menores ingresos.

En efecto, el porcentaje de NINI es mayor entre las mujeres (34%) que entre los hombres (18%) y es muy superior entre hombres y mujeres del 20% de menores ingresos que entre aquellos y aquellas del último quintil. Las estadísticas muestran que 55% de las mujeres en el primer quintil versus el 11,4% de las mujeres en el quinto quintil son NINI.

Cabe destacar que, en el caso de las mujeres, el fenómeno está asociado a la maternidad: más de la mitad son madres (53%); en otros términos, algo más de 200 mil de un total de 380 mil mujeres NINI son madres.

La incidencia de la maternidad se vuelve evidente al comparar los argumentos de los y las NINI.

Así es, cerca de 40% de las mujeres NINI argumenta ayuda en la casa, quehaceres del hogar o maternidad como razón para no estudiar. De igual modo, en torno a 60% esgrime quehaceres del hogar o maternidad como principal argumento para no trabajar.

Las razones argumentadas por los varones son diversas, pero claramente no están vinculadas a la paternidad o al hogar, como ocurre en el caso de ellas. El porcentaje de varones que declara tareas del hogar o paternidad como razón para no estudiar no alcanza el 2%, al tiempo que cuando se les consulta respecto a por qué no trabajan, menos de 5% argumenta quehaceres del hogar o cuidado de hijos e hijas.

Por ejemplo, en relación a por qué no estudiar, algo menos de la tercera parte de los varones NINI declara haber terminado sus estudios; es decir, haber alcanzado el nivel deseado. Las demás alternativas surgen tanto cuando se consulta respecto a los estudios como cuando se exploran los argumentos para no trabajar: desaliento, bajos sueldos, reglas, horarios, distancias, sólo busca cuando lo necesita, no tiene interés u otras razones no especificadas ellos.

Existe consenso: poner en primer plano a los y las NINI es prioritario. Ello requiere avanzar en múltiples áreas: cuidado, capacitación e intermediación. En lo concreto, expandir la red pública de salas cunas y jardines infantiles, sustituir el artículo 203 del Código del Trabajo -que establece que toda empresa con 20 o más trabajadoras debe pagar sala cuna a los hijos e hijas de sus empleadas- y concretar la esperada reforma del Sence (sistema de capacitación).

>>Columna publicada en Voces de La Tercera, el martes 17 de diciembre de 2013.