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Opinión

Columna: Ellos lideran

Por Andrea Bentancor, directora de estudios de ComunidadMujer

El Índice de Remuneraciones del INE registró un aumento de 6,3% en 2012, de acuerdo con cifras divulgadas ayer. Así, en un escenario de muy baja inflación, los salarios reales habrían crecido, en promedio, casi cinco puntos porcentuales.

Según se desprende del análisis de los datos, las remuneraciones de ellos habrían registrado el mayor dinamismo. En efecto, en el caso de los trabajadores hombres el aumento salarial anual habría alcanzado 6,6%, al tiempo que en el caso de las mujeres éste se habría situado en 5,6%.

Esa evolución respondería, en buena parte, a diferencias sectoriales. Minería y construcción, sectores que emplean fundamentalmente hombres, fueron los que lideraron la expansión, con incrementos salariales cercanos a 9%. Por el contrario, actividades que en mayor proporción emplean mujeres, como aquellas vinculadas a los servicios comunitarios, sociales y personales registraron aumentos más moderados, que promediaron 4%.

La evolución del Índice de Remuneraciones es otra señal que confirma el buen momento que atraviesa el mercado de trabajo chileno. Sin embargo, no es éste el mejor instrumento para analizar la situación laboral femenina. Así es, por definición, el indicador no considera al trabajo independiente, así como tampoco incluye a las trabajadoras de casa particular. Adicionalmente, la muestra no contiene empresas con menos de cinco trabajadores (que en mayor proporción emplean mujeres). Que el crecimiento de los salarios de ellas signifique menos de un cuarto de la expansión total del indicador refleja, sin lugar a dudas, que este análisis debe complementarse con el de otros instrumentos que monitoreen el empleo informal, el doméstico y el provisto por las microempresas.
Dada la baja participación laboral femenina que registra Chile en el contexto internacional, el desafío sigue siendo incorporar a las mujeres al mundo del trabajo. Sin embargo, un reto aún mayor es incorporarlas en empleos de calidad, con mayores ingresos y en similares condiciones a las de los hombres.

>>Columna publicada en La Tercera el viernes 8 de febrero de 2013