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Opinión

Si de promesas de campaña se trata…

Sorprenden las opiniones que en estos días hemos conocido de parte de un grupo de parlamentarios respecto de la posibilidad de dar a las familias chilenas un permiso parental adicional al actual posnatal materno de 12 semanas. No obstante ser ésta una propuesta de avanzada, vemos cómo este grupo de legisladores la menosprecia.

La creación de un permiso parental, impulsada por varias organizaciones que promovemos la equidad de género y reconocida por la Comisión Mujer, Trabajo y Maternidad a través de su informe final, es un intento de acercamiento serio a una de las discusiones más profundas en la que nos debatimos como sociedad. Decimos querer equidad, defender la igualdad de derechos y deberes de las personas, y no hay candidato presidencial que no haga estas promesas en campaña.

También decimos aspirar a combatir y a superar la pobreza, que afecta sobre todo a las mujeres de nuestro país, y sin embargo caemos en la contradicción de querer imponerles a las madres de Chile la obligación, por ley y de manera irrenunciable, de quedarse siete meses y medio en su casa para “amamantar a sus hijos”, sin tomar en cuenta que ello constituye una limitación a su libertad individual y un freno a su autonomía.

Sabemos que el trabajar va más allá del legítimo derecho a elegir y a desarrollarse, puesto que hoy en Chile las mujeres trabajan por necesidad, para aportar ingresos a sus familias, más aún cuando aproximadamente el 45% de los hogares en situación de pobreza tienen como jefa de hogar a una mujer. Asimismo, recordemos que son las mujeres chilenas en edad fértil las que en un 69% manifiestan su temor, en la encuesta Voz de Mujer del Bicentenario, a que un posnatal de seis meses afecte sus posibilidades de contratación.

La aprobación de una extensión del tiempo dedicado a cuidado temprano y apego en la forma de permiso parental sería indudablemente un paso, una ventana abierta para que al interior de las familias chilenas, y a pesar del orden imperante de hombre proveedor-mujer cuidadora, jóvenes parejas pudiesen paulatinamente avanzar hacia la construcción de una sociedad más equitativa, al compartir la carga de cuidado de los hijos y tareas domésticas.
Con el dinamismo actual de las transformaciones sociales, no acoger esta necesidad de conciliación de la vida laboral y personal de trabajadoras y trabajadores con responsabilidades familiares llevaría al sistema político a no cumplir sus promesas, a evidenciar poca sintonía con los nuevos tiempos y a constituirse en un obstáculo a la normal evolución de una sociedad que aspira al desarrollo.

Por otra parte, siguiendo con promesas de campaña, cuántas veces hemos oído a los impulsores de la extensión del posnatal hablar de que esta medida beneficiaría a todos los niños y niñas de Chile. Nuevamente afirmamos que ello no es exactamente así. Según estimaciones de ComunidadMujer, más del 50% de los recursos públicos asignados a través de los subsidios por maternidad (pre y posnatal) llegan a las mujeres de los hogares del quintil de más altos ingresos.

El informe de la comisión validó este diagnóstico, enfatizando que ésta es una de las transferencias más regresivas. Por lo tanto, de aprobarse la extensión del posnatal a seis meses, sin modificaciones integrales al sistema de protección a la maternidad actual, los legisladores estarían profundizando un subsidio que en la práctica no llega a los niños más vulnerables de Chile. Estamos hablando de hijos de madres que se desempeñan en la informalidad por falta de opciones y que, por tanto, no cuentan con ninguno de los beneficios en discusión. Para ellas es un subsidio inalcanzable.

Entonces, si de promesas de campaña se trata, esperamos que el proyecto que se envíe al Congreso considere el mencionado permiso parental para avanzar hacia un nuevo modelo social y familiar más equitativo. Del mismo modo, es imprescindible que este proyecto instaure el acceso de estos beneficios a todas las familias de mujeres trabajadoras de Chile, independientemente del sector en que ellas se desempeñan hoy día.
En concreto, para avanzar en cobertura y proteger a más niños es necesario generar mecanismos para que todas alcancen la formalidad, y de esa manera verdaderamente mejorar la calidad del empleo femenino… otra promesa de campaña.

El Mercurio, 21 de agosto de 2010.